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CAT LITTER

14/08/2010

La verdad que el científico o estudioso de la Universidad de la Mierda tiene que haber pensado mucho sobre el tema del desperdicio biológico gatuno. De otra forma, no habría tantas variedades de arena para gatos: biodegradable, para muchos gatos, para pocos gatos, de “cristales”, de “madera”, de papel, con olor, sin olor, esconde olor, resalta olor.

No tendría por qué ser tan complicado, supongo. Y, de hecho, son 4 pasos los realizados por el animal: 1) entra (al receptáculo donde está la arena); 2) mea, etc.; 3) tapa; 4) sale. Sin embargo, es más complicado que las ecuaciones exponenciales.

El gato nunca entra, mea, etc. tapa y sale. Se toma su tiempo: mira la caja, huele la caja, araña la caja. Yo, con el inodoro, trato de tener el menos contacto posible. Lo miro para acertar, pero olerlo y arañarlo ya me parece enfermizo.

El gato, dentro de la caja, actúa como el perro en la alfombra: da vueltas sobre su propio eje una y otra vez antes de disponerse a lo que se va a disponer y completar el paso 2, 3 y 4.

Realizado el paso 2, el gato prolonga el paso 3 todo lo que pueda. Esto desmiente la teoría de que el científico que se inventó la arena pensó mucho en esto porque siempre, sin excepciones, se levanta el aroma post paso 2 durante el paso 3.

Luego de tapar, sale. Y trae consigo, adheridas a las patas, minúsculas partículas que componen la arena y camina por toda la casa y deja las partículas cual Hansel y Gretel para encontrar su camino de vuelta al mingitorio. Por más grande y cómoda que sea la caja, esto va a ser inevitable: Hay que comprar una escoba.

Y la cosa no termina con el paso 4, sino que luego uno tiene que escarbar (como si el gato no hubiese hecho suficiente escarbamiento) y recoger lo depositado en el paso 2 y tirarlo lejos en un barril sellado.

Y si los científicos realmente hubiesen pensado mucho en este asunto, existiría la arena que desintegrara toda sustancia degradable al contacto, o mejor, si existe el gato hipoalergénico, inventar el gato extreñido, el pozo séptico para la caja de arena, el excremento con olor a árbol de Navidad. Porque no puede ser, no puede ser, que a estas alturas de la evolución de las especies todavía me tengo que empujar el ritual, la peste y la recogida involucrados en ese artículo tan ineficaz como necesario: el cat litter.

Chequéense el videíto.  Esos son científicos.

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2 comentarios leave one →
  1. gatuna permalink
    18/08/2010 10:58 p08

    Y mejor que una escoba es una aspiradora portátil… Claro, cuestan más caras, pero son más eficaces en el recogido del camino de Hansel y Gretel, ¿no? Y lo mejor, mejor, mejor, parece ser que el gato aprenda a ir al inodoro, sí. Pero después de ver el videíto ese, parece que el reguero no termina… Imagínate el reguero de arena en el inodoro!!! Y después que se le quita el “training kit”, ¿no querrá el gato escarbar algo? Son instintos, ¿no? ¿Y si el gato se cae al inodoro? Por último, ¿aprenderá el gato a halar la cadena? ¿O seguiremos siendo sus sirvientes? Cuando llegas a TU inodoro, te encuentras con el regalito del gatito… Uff!!!

    • 18/08/2010 10:58 p08

      sí, lo de “flushear” es un dato importante. está en lista para próximos estudios. la ciencia avanza, pero lento.

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